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Jueves 3 de junio de 2010

En España más de 2.000 familias educan a sus hijos en el hogar

22:39 h | Homeschooling | chequeescolar | Trackback

La educación en casa no es legal en España, aunque tampoco está prohibida.

Cuervas-Mons

No es educación a distancia ni una moda antisistema. La educación en casa, también conocida como homeschooling, es la alternativa preferida por muchas familias -dos millones de niños en Estados Unidos y más de 2.000 familias en España- de todas las clases sociales y creencias.

ALBA ha hablado con algunas de ellas de las que trasladamos muchos testimonios pero pocos nombres. ¿El motivo? En España este tipo de educación no es legal, aunque tampoco ilegal; simplemente no está regulado y las familias se encuentran a menudo con problemas con la Administración, que llega a acusarles de abandono de los hijos y a éstos de absentismo.

Pero, ¿se puede llamar despreocupados o acusar de abandono a unos padres que protegen a sus hijos de lo que consideran una educación corrupta? Es el caso de una de las familias consultadas por ALBA. Desde hace años el matrimonio tiene a sus diez hijos escolarizados en casa. Los niños llevan uniforme – “uno cómodo y económico”-, se levantan temprano para rezar laudes junto a sus padres y estudian con su madre hasta el mediodía. Por la tarde continúan con sus clases y dos días a la semana tienen una profesora particular de matemáticas. Van al conservatorio y realizan actividades y, una tarde a la semana, se reúnen con otros homeschoolers.

Orden y disciplina

Al preguntarles por qué optaron por este tipo de educación, los padres explican que el problema actual no se llama Educación para la Ciudadanía, sino que hay una ideología que “permea todo el currículum, los libros de texto e incluso la mentalidad del profesorado”. “No hay tiempo para deshacer los entuertos de una mala educación recibida fuera de casa; no es tan fácil contrarrestar o explicar lo que en clase se ha dado equivocadamente”.

Por eso protegen a sus hijos de esa contaminación estatal a base del sacrificio que supone hacer homeschooling: con frecuencia renunciar a una fuente de ingresos, buscar la colaboración de tutores, recopilar material escolar y formarse los padres para instruir a los niños.

Sobre los peligros de falta de socialización y contacto con la realidad -dos de las críticas más comunes al movimiento- estos padres aseguran que sus hijos se relacionan normalmente “no sólo con niños de su edad, sino con personas de todas las edades pues están insertos en la vida real de la comunidad vecinal y parroquial”.

Aseguran que España es una país privilegiado para esta socialización espontánea por la vida tan rica que hay en la calle y creen que, al igual que cualquier otro niño, sus hijos saben qué es el orden y la disciplina porque lo viven en su casa. Apoyada en su fe católica, esta familia de doce miembros copia el modelo educativo de santo Tomás Moro (educó a sus hijos en casa), o de San Juan Crisóstomo y Santa Maravillas, pioneros homeschoolers.

El caso de la familia de Ketty Sánchez -decimos su nombre porque ya ha superado todos los escollos administrativos- es parecido; ella y su marido decidieron desescolarizar a sus cuatro hijos -hoy de 15, 13, 11 y 8 años- hace casi cuatro, cuando no podían elegir el colegio que querían para todos ni compaginar horarios.

“Aunque lo de la educación en casa lo habíamos contemplado desde que eran pequeños nunca nos habíamos atrevido, pero esta situación nos hizo empezar a educar en casa”, cuenta a ALBA.

Y, una vez lanzados, destrozaron otro de los mitos que rodea al homeschooling. “No es cierto que los niños educados en casa estén entre cuatro paredes; se relacionan con todo tipo de gente y de todas las nacionalidades”. Y es que sus cuatro hijos -encantados con su nueva vida- practican las materias de letras con su madre y las de ciencias con su padre. Esto de 9 a 12, “o de 9.30 a 12.30, no tenemos un horario estricto”. Dedican las tardes a hacer actividades: música, clases de alemán y francés – “ya hablan perfectamente el español, el inglés y el euskera” – , van a la piscina y al fútbol y todos van a un club de la iglesia con otros niños. Los dos mayores, además, tocan en una banda de música.

¿Y amigos? “Tienen amigos igual que el resto de los niños, aunque cada uno con su carácter; una de mis hijas, por ejemplo, fue al colegio hasta 3º de Primaria y su carácter era tímido, retraído, callado… No por ir al cole era más sociable, al contrario, se hizo más sociable cuando salió”, explica Ketty, miembro de la Asociación por la Libre Educación (ALE).

Al igual que muchas otras familias de homeschoolers, Ketty y su marido utilizan el temario de los libros de texto como referencia. Otras corrientes de educación en casa defienden, sin embargo, una enseñanza mucho más espontánea y libre.

Restando croquetas

Son los casos de Sibila y Laura. La primera asegura que no aplica ningún método de enseñanza con sus dos hijos. “Desde que nacieron voy con ellos a todos lados y ellos aprenden lo que quieran aprender cuando quieran aprenderlo. Las enseñanzas no son individuales, van en bloque”, explica en la página web de ALE.

Laura, por su parte, asegura a ALBA que para educar a su hijo de cinco años emplea “la vida misma. Al principio utilicé un programa de matemáticas que dio un resultado increíble, pero ahora le enseño a restar contando las croquetas que faltan del plato, por ejemplo. Es imposible no aprender muchísimas cosas a lo largo del día”, asegura esta madre que optó por el homeschooling después de que su hijo se escapara del colegio con apenas 3 años.

“Lo llevo al supermercado, al banco y él ve que no te comportas igual en el súper que en el parque, y aprende; creo que eso es más importante que estar todo el tiempo con gente de su edad; además, va por las tardes a karate y baloncesto y pasa tiempo con otros niños”, explica al preguntarle sobre la famosa socialización.

* Reportaje íntegro en el número 280 del semanario, desde el 4 de junio en los quioscos.

1. Josefa Luisa Sáchez Debarbieri Vda. de Fernández Domingo 6 de junio de 2010 | 21:37 h

Verdaderamente estoy de acuerdo con este tipo de educación, sobretodo que los padres están seguros que no les van a cambiar sus esquemas de valores que estos niños reciben en sus hogares.
Educados de esta manera ellos reciben una educación con cariño y ejemplo, por parte de los padres les dan lo mejor de sí, que así se recoge con experiencias vividas para el resto de sus vidas.

2. Maribel Miércoles 9 de junio de 2010 | 18:16 h

Completamente de acuerdo. Pero a la vez habría que llegar a que los conocimientos sean convalidados para obtener legalmente los títulos necesarios. Una Asociación de Homeschooling podría tener más poder ciudadano, pues somos la causa de que existan las Instituciones democráticas.

3. menchitus Jueves 10 de junio de 2010 | 12:07 h

Es estupenda la idea. Yo la hubiera adoptado al llegar a Cataluña de haberla conocido hace 18 años con mi hijo. Pues en los libros veía mentiras soterradas contra España y sobre la historia…. Tuve que esnseñarle cada día lo que era verdad o mentira para que no odiara ni despreciara al resto de España… y que tampoco me lo volvieran catalanista….

La idea es fabulosa sobre todo ahora. Es de padres responsables con sus creencias, no dejar que nadie los manipule ni los pervierta. Si yo tuviera hijos pequeños hoy en día, no duraria en hacerlo. Incluso ayudaría a familias que así lo hicieran ayudándoles a darles clases gratis a sus hijos. Creo que desde las mismas parroquias podrian ayudar… Me parece estupendo.

4. chequeescolar Viernes 11 de junio de 2010 | 21:49 h

Tienen más referencias y enlaces en http://educarencasa.es/

5. Una madre que educa en el hogar Viernes 18 de junio de 2010 | 15:03 h

Muchas gracias por vuestro apoyo y el de las comentaristas. Se agradece de veras.

6. Una madre que educa en el hogar Viernes 18 de junio de 2010 | 15:04 h

P.S. Podéis visitar nuestro blog http://www.homeschoolingcatolicohispano.blogspot.com también. A ver si lo desarrollamos y ponemos más información.

7. Marga Viernes 18 de junio de 2010 | 19:01 h

Es interesantísimo.
Habría que puntualizar al comentario de Maribel: según tengo entendido, los conocimientos sí son convalidados. Hay maneras de obtener esa convalidación. Este tipo de educación, es muy amplia.
Interesados, entrar en página web Hommeschhoolingcatólico.
Creo que lo que sucede en España, es que hay miedo por parte de los padres a adoptar una educación así para sus hijos, porque supone sacrificio y salirse de lo normal. Aunque, desde fuera, la aplaudamos para otros.
Pero poder, se puede.
Sería necesario tomar contacto con las familias que lo hacen para darnos cuenta que son más de lo que parece.
Los evangélicos se ve que son más lanzados que los católicos.
Nosotros, como tradicionalmente en España se estaba dando una educación católica en los colegios, parece que los padres dormíamos tranquilos. Con el consiguiente error de dejar la educación de nuestros hijos al colegio.
Es bueno que ahora desconfiemos de lo que allí se da. Así nos pondremos las pilas en la educación de nuestros hijos, sabiendo que nosotros somos sus principales educadores.
Cada vez hay más dificultad en encontrar un colegio católico que no claudique de sus ideales. Que los hay. Pero a veces muy caros o imposible de encontrar plazas.

Quizá falta valentía, en esta España, que nos hemos dejado quitar la “chispa”… Y estamos más borreguiles que los propios borregos.