jump to navigation

Miércoles 27 de enero de 2010

Un Juez en USA concede asilo a una familia de homeschoolers alemana

17:05 h | Homeschooling,Libros,Noticias | chequeescolar | Trackback

REDACCIÓN HO, traducción Cristina Castro.- En un caso con ramificaciones internacionales, el juez de inmigración Lawrence O. Burman ha concedido la solicitud de asilo político de educación en el hogar de una familia alemana. De ello informa en un extenso artículo HSLDA.ORG, que narra cómo los Romeike son una familia cristiana de Bissinggen (Alemania), que huyeron de la persecución sufrida en agosto de 2008 tras decidir educar a sus hijos en casa en vez de escolarizarlos, y solicitaron asilo político en los Estados Unidos. La petición fue concedida el 26 de enero después de que se celebrara una audiencia en Memphis, Tennessee, el 21 de enero.

“No podemos esperar que todos los países acaten nuestra Constitución”, dijo el juez Burman. “El mundo sería un lugar mejor si lo así fuera. Sin embargo, los derechos que se están quebrantando en este caso son derechos humanos básicos, que ningún país tiene derecho a violar”.

Burman agregó que “los homeschoolers constituyen un grupo social particular, que el gobierno alemán está tratando de suprimir. Esta familia tiene un temor de persecución bien fundamentado (…) por lo tanto, tienen derecho de asilo (…) y este tribunal se lo concederá”.

En su fallo, Burman dijo que el tema más rechazable en este caso fue la motivación del gobierno. En este sentido destacó que parecía que, en lugar de preocuparse por el bienestar de los niños, el gobierno estaba tratando de acabar con las sociedades paralelas, algo que el juez califica de “raro” y de una simple “tontería”. En su auto, el juez expresa también su preocupación porque, mientras que Alemania que es un país democrático y un aliado, mantenga esa política de persecución hacia los padres que optan por educar a sus hijos en casa, hay algo que “nos repele a nuestras creencias como estadounidenses”.

“Embarazoso para Alemania”

“El auto reconoce finalmente que los homeschoolers [educadores en casa] alemanes constituyen son un grupo social específico que está siendo perseguido por una democracia occidental”, destaca Mike Donnelly, el abogado personal de la familia y director de relaciones internacionales de la Home School Legal Defense Associaton (Asociación para la Defensa Legal de la Educación en casa, que añade:

“Es vergonzoso para Alemania, ya que una nación occidental debe respetar los derechos humanos básicos, lo que incluye permitir a los padres criar y educar a sus propios hijos según sus convicciones. Este juez entiende perfectamente el caso, y ha llamado la atención a Alemania. Esperamos que esta decisión repercuta en que Alemania deje de perseguir a los homeschoolers”.

Perseguidos por comprometerse en la educación de los hijos

La persecución de quienes optan por la educación en casa en Alemania se ha intensificado en los últimos años. Generalmente se les impone una multa de miles de dólares, se les amenaza con la cárcel, o con perder la custodia de sus hijos, simplemente porque optan educarles en casa en lugar de escolarizarles en el sistema oficial.

Los Romeike expresaron también su alivio cuando conocieron la decisión judicial:

“Estamos muy agradecidos al juez por su decisión -comentó Uwe Romeike- “Sabemos que muchas personas, especialmente otros homeschoolers de Alemania, han estado orando por nosotros. Sus oraciones y las nuestras han sido escuchadas. Apreciamos enormemente la libertad de educar en casa que se nos respeta ahora en los Estados Unidos, y será la base para construir nuestra nueva vida aquí”, agregó.

Donnelly declaró en la audiencia el 21 de enero, manifestando al juez de Inmigración las razones por las que quienes optan por educar en el hogar son perseguidos en toda Alemania.

“Haciendo caso omiso de la verdad”

El abogado mantiene asimismo que “No hay seguridad para los educadores en el hogar en Alemania. Los dos más altos tribunales germanos han declarado que es aceptable que el gobierno alemán acabe con la educación en el hogar, entendiendo que conforman ‘una especie de sociedad paralela’. El razonamiento es defectuoso. El hecho es que los educadores en el hogar no constituyen una sociedad paralela. La investigación muestra realmente que los homeschoolers sobresalen académica y socialmente. Los tribunales alemanes simplemente ignoran la verdad que se demuestra en todo el mundo donde se practica la educación en el hogar. Tienen que mirar más allá de sus propias fronteras”.

En 2003, el Tribunal Administrativo Superior en Alemania -que interpreta la Constitución federal-, dictaminó respecto al caso Konrad que estaba permitido que los padres que desempeñaran trabajos que requieran viajar, tales como artistas de circo y músicos, el educar en casa, pero que estaba prohibido para los padres que así lo reclamaran por razones de conciencia. El máximo tribunal penal mantuvo por su parte en 2006, en el caso Paul-Plett, que el Gobierno estaba autorizado a arrebatar la custodia de los niños a los padres que optaran por educarles en casa por razones de conciencia.

Donnelly pone en tela de juicio la motivación de los tribunales alemanes:

“Es ridículo que los tribunales alemanes puedan permitir la educación en el hogar si alguien tiene razones prácticas, pero no la reconozcan si a lo que aluden es a razones de conciencia. Esto simplemente demuestra que el Estado alemán está tratando de imponer una uniformidad ideológica, de una manera que recuerda terriblemente la Historia pasada. La Educación en casa es un movimiento social creciente en todo el mundo, y los alemanes quieren acabar con ella sobre la base de un concepto falso de que educadores en el hogar son una ‘sociedad paralela’. El tratamiento que Alemania dispensa a la homeschooling es digno de condena por parte de la comunidad internacional. Estoy orgulloso de que un juez de inmigración de Estados Unidos haya reconocido la verdad de lo que está sucediendo en Alemania, y haya adoptado una reolución favorable para la familia Romeike”.

Los homeschoolers alemanes se han estado organizando para tratar de llamar la atención de los políticos alemanes. Ha sido difícil. Juergen Dudek es un padre que ha optado por educar a sus hijos en su hogar, y fue condenado a 90 días de cárcel por ello, pero su sentencia se redujo a una multa de $300. Dudek señaló que los funcionarios en Alemania no tienen ninguna consideración hacia los homeschoolers porque cuestiona la línea que defiende el Estado.

Enviar un mensaje contundente

“Es increíble para mí que estos funcionarios no den ninguna importancia a la fe o la objeción de conciencia de otros a la asistencia en las escuelas públicas” -dijo Dudek- Hemos recibido el apoyo de muchas familias que, sin ser homeschoolers, saben en lo que está fallando el sistema educativo alemán, y que nos llaman para animarnos. En nuestra nueva audiencia, el juez decidió reducir nuestra sentencia condenatoria de cárcel a una multa, pero fue totalmente desdeñoso con las razones que esgrimimos para explicar por qué optamos por educar a nuestros hijos en casa. Siempre hemos sentido el aliento que nos brinda el apoyo de los homeschoolers estadounidenses, y esperamos que con esta decisión se envíe un mensaje claro al pueblo alemán de que lo que nuestro país está haciendo está mal“.

Un miembro de la junta de la Bildungsfreiheit Netzwerk, una organización que trabaja por la libertad de educadores en el hogar, coincide también en que el fallo sería útil para educadores en el hogar en Alemania:

“Esta decisión revela al resto del mundo que los actos del Estado alemán se excluyen de la corriente principal de las democracias occidentales. Alemania se sitúa con ello al lado de países como China, Corea del Norte y otros, en los que los derechos humanos fundamentales no son respetados. El comportamiento de Alemania expone el carácter totalitario de la Escuela de Derecho alemán, que quita el derecho de los padres a educar a sus hijos. Una decisión omo la del caso de los Romeike carga la culpa sobre el gobierno alemán y es una seria advertencia a los funcionarios alemanes para que cambien sus políticas y respeten los derechos de los padres. Esperamos que la decisión constituya un mensaje claro a las autoridades de Alemania para que procedan a realizar cambios de inmediato”.

Mike Smith, presidente de HSLDA, también aplaude la decisión:

“Se reconoce que el Estado alemán está persiguiendo a los educadores en el hogar. Estamos muy contentos de haber podido apoyar esta familia valiente, y esperamos y oramos para que esta decisión tenga un efecto decisivo en los responsables políticos alemanes, que deben cambiar sus leyes para reconocer los derechos de los padres a educar a sus propios hijos”.

Una lucha también en España, que apoya HO

En España también hemos visto casos similares, ante los que se empieza a obtener también importantes victorias judiciales, así como el respaldo institucional hacia esta opción educativa. Y es que, en definitiva, lo que está en juego, como defiende HO en su campaña de apoyo a esta opción de los padres, es la libertad en la educación y el derecho de los padres, como primeros educadores, a decidir sobre la formación que quieren darles a sus hijos. Nunca el responsabilizarse como padres y comprometerse con la educación de los hijos puede ser motivo de persecución.

Más recursos informativos

1. Anónimo Jueves 28 de enero de 2010 | 4:42 h

Hola paty este artìculo te puede interesar.