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Miércoles 30 de abril de 2008

Una vez más con la objeción de conciencia

10:00 h | Artículos,Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias,Opinión | chequeescolar | Trackback

por Nieves Ciprés periodista y ex Concejal de Educación del Ayuntamiento de Pamplona.
Miércoles 30 de abril | Navarra

Nos toca vivir cuatro años más de gobierno socialista… y el ánimo de los padres no decae, mejora día a día. De nuevo el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (no olvidemos comunidad autónoma socialista) dicta auto y reconoce el derecho a la objeción de conciencia contra la asignatura de adoctrinamiento de Educación para la Ciudadanía impuesta por el gobierno socialista, sin consenso y bajo una autoridad inusual que se escapa del ordenamiento jurídico de la propia constitución española que, todavía hoy, nos ampara y protege. El “Estado” únicamente debe proteger y amparar el derecho a la educación y a la libertad (cosa que no está ocurriendo) y loable es que un Tribunal así lo explique y dicte. Por eso la educación y la libertad, como derechos fundamentales y responsabilidad exclusiva de los padres, deben prevalecer. Por tanto, el “estado” no debe desamparar nuestro derecho a la libertad, libertad de los padres a elegir libremente el colegio que queremos para nuestros hijos, según nuestras propias convicciones religiosas y morales (art. 27.3 Constitución Española). Si no es así los padres, amparados por la constitución y la ley Protección de Derechos Humanos de la ONU, tenemos el derecho moral y de conciencia a revelarnos.

La imposición de esta asignatura, sectaria y propia de totalitarismos fascistoides, desampara gravemente esta libertad, la coarta y la aniquila. Elegimos colegio de acuerdo a nuestra conciencia y convicciones y nos encontramos con que, en todos y cada uno de los colegios e institutos, privados, públicos y concertados, queda impuesta una asignatura contraria al ideario del colegio elegido. ¿Es esto libertad? La intromisión del Gobierno es tal que, incumpliendo las leyes constitucionales y el derecho constitucional a la objeción de conciencia, ha comenzado su adoctrinamiento peculiar en las escuelas. Incluso con la Vicepresidenta del Gobierno Nacional de profesora en campaña electoral. La lucha es de los padres por su puesto. Pero… ¿no debería ampliarse la negativa o la objeción de conciencia también al sistema educativo (colegios, profesores…) ya que están siendo utilizados para actuar como vehículos doctrinales y de transmisión en la creación, de un nuevo sistema político y de pensamiento socialista-laicista, alejado de nuestras raíces culturales religiosas?.

A diferencia de Navarra, junto a otras comunidades socialistas y nacionalistas, en Madrid y Murcia, escuchando y atendiendo a los padres, ya se están tomando medidas al respecto, que bien pueden servir de ejemplo. Se reconoce y respeta el derecho a la objeción de conciencia de los padres y lo más importante: los alumnos que quieran objetar quedan exentos de la asignatura y de su evaluación.

Hay que seguir recordando que, en esta democracia de la que tanta “gala” se hace, esta asignatura nació sin consenso social ni educativo, por imposición, por el “como sea”. Haciendo caso omiso a los 3.000.000 de firmas (superando ampliamente las 500.000 necesarias) contra la LOE, que incluía esta asignatura, y a tantos miles y miles de objeciones de conciencia que se presentan tanto al Gobierno central, como autonómico o foral (como es nuestro caso navarro con más de 600 firmas). Estoy de acuerdo, me sumo y apoyo a los padres que aterrados y luchadores siguen presentando objeciones con el fin de que el Gobierno retire esta asignatura y en su defecto sea optativa. Y hago mío el lema de los objetores: NI UN PASO ATRÁS.

Nieves Ciprés periodista y ex Concejal de Educación del Ayuntamiento de Pamplona

Publicado en Navarra Confidencial

1. Padre objetor Jueves 8 de mayo de 2008 | 17:13 h

Gracias por el ánimo y apoyo. Me ha clarificado mucho las ideas y me gusta la forma y manera en que las expresa y razona. Necesitamos políticos tan implicados como usted. Si hubiera estado Vd. al frente de Educación en Navarra seguro que la realidad sería otra.
Un saludo,