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Jueves 31 de mayo de 2007

Primera objección de una estudiante frente a Educación para la Ciudadanía

14:10 h | Libros,Noticias | Agn | Trackback

La estudiante madrileña Blanca María Díez Ponce, de 16 años, presentó este lunes en la secretaría del Colegio Montessori la primera objeción de conciencia de una estudiante en la Comunidad de Madrid frente a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. “A mí no me come el coco nadie, ni mucho menos el Estado”, señala la estudiante. Mientras, continúan las objeciones frente a Educación para la Ciudadanía en Andalucía: un grupo de padres de centros públicos, concertados y privados se manifiesta ante la  Consejería en oposición a la asignatura

La estudiante presentó la objeción frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía en compañía de su madre Margarita María Ponce, que también objetó. “Objeto porque quiero y porque  puedo. Considero que a mi no me come el coco nadie, ni mucho menos el Estado. Creo que hay cosas que uno debe aprender en casa y no en el colegio, por que si no. ¿para que sirven los padres?”, señala la estudiante.

Más objetores en Andalucía

Por otra parte un nutrido grupo de padres, algunos de los cuales ya han entregado la objeción de conciencia en  sus centros educativos, se han congregado frente a la Consejería de Educación en Sevilla para mostrar su oposición a la asignatura, que será obligatoria, evaluable y computable a partir del próximo septiembre en Andalucía.

El portavoz del colectivo, José María García Polavieja, padre de varios hijos en un Colegio público de Sevilla, ha indicado a los medios su negativa a que sus hijos tengan  que asistir a una formación  moral obligatoria impuesta por el Estado y ha apelado al  artículo 27.3 de la Constitución Española que garantiza “el derecho que asiste a los  padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con  sus propias convicciones”.

“Presento mi objeción de conciencia porque el Estado no puede entrar por la fuerza en mi  casa y definir cómo tienen que pensar mis hijos sobre las grandes cuestiones de la vida,  en las que ellos se juegan su felicidad. Si la asignatura sólo tratara de la  Constitución, o de circulación vial, no tendríamos inconveniente, aunque esos contenidos  están ya o pueden estar en otras asignaturas existentes hoy. Pero Educación para la  Ciudadanía entra a temas morales sin pedir autorización a los padres y eso es intromisión  y totalitarismo. Es una asignatura innecesaria e inaceptable”.

“Venimos a la Consejería porque es la Administración quien tiene que dar respuesta a la  oposición de muchísimos padres andaluces como nosotros, ante la entrada en vigor de  Educación para la Ciudadanía el próximos curso. Proponemos que ofrezcan alternativa a los  padres que no queremos formación moral obligatoria para nuestros hijos”, ha manifestado.

Diversas asociaciones y plataformas están proponiendo la objeción de conciencia frente a esta asignatura, entre ellas HazteOir.org, Chequeescolar.org, CONCAPA,  el Foro Español de la Familia, Los Padres Eligen y Profesionales por la Ética.
El Foro Español de la familia, con los objetores

El Foro Español de la Familia aconseja a todos los padres de familia españoles con hijos en edad escolar que presenten la objeción de conciencia frente a esta asignatura, “para garantizar que nuestros hijos sean educados en materias de hondo calado moral y personal conforme a los criterios que los padres consideramos más idóneos para su felicidad personal y acierto en la vida, y no conforme a los criterios ideológicos de un gobernante o profesor cualquiera. La objeción de conciencia es un mecanismo  para defender a nuestros hijos de la contaminación ideológica por parte de extraños”, argumentan.

La asignatura Educación para la Ciudadanía, conforme a contenidos aprobados por el MEC, introduce  objetivos, materias y criterios de evaluación que afectan directamente a la formación moral de los alumnos desde los 10 a los 18 años, materia en la que solo corresponde a los padres decidir, tal como reconoce el artículo 27.3 de la Constitución Española. A través de esta nueva asignatura, se pretende educar a los alumnos en la peculiar visón ética de la persona y de la afectividad de los gobernantes, en contra de la conciencia de mayoría padres y madres españoles.

La objeción de conciencia es un derecho constitucional en cuya virtud un ciudadano puede negarse legítimamente a cumplir un mandato o norma jurídica cuando entra en conflicto con las propias convicciones de conciencia. No se trata de una desobediencia a la Ley, sino del ejercicio de un derecho amparado por la propia Constitución y reconocido como tal por abundante jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

La objeción de conciencia contra a la asignatura Educación para la Ciudadanía se realiza mediante un escrito dirigido al director del centro educativo en el momento de inscribir o renovar plaza para el alumno en el centro educativo para el curso 2007-2008. Todos los pasos para formalizar la objeción de conciencia están explicados en la página web www.objetamos.com.

1. Mikimoss Viernes 1 de junio de 2007 | 18:12 h

Mi opinión es que la ética -como las matemáticas, la historia o las ciencias naturales- es un asunto demasiado complejo e importante, con una genealogía, una lógica y una pedagogía demasiado intrincadas, como para dejarla en manos de los padres, lo cual no quiere decir que a éstos se les deba prohibir dar los recetarios morales que promulgan las iglesias o ciertas filosofías. Pero la ética es un asunto serio tratado por la filosofía -es decir por el pensamiento discursivo y racional- desde sus comienzos, y no un mero listín de normas reveladas o injustificadas. Lo más importante de su enseñanza no es mostrar los qué sino los cómo, los por qué y los para qué; y para eso hay que conocer historia de la filosofía, de las ideas, de la política, de los sistemas morales, de las conquistas sociales, de las declaraciones de derechos, etc.,etc.
Naturalmente siempre cabe la posibilidad de que se forme a los padres en tales asuntos -como en análisis matemático, genética mendeliana o hermenéutica de los procesos revolucionarios-, pero hasta entonces deben de ser profesionales cualificados -es decir, los que trabajan en las escuelas e institutos- los que impartan tales asignaturas.