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Lunes 30 de octubre de 2006

Educación para la ciudadanía incluirá la crítica a los “prejuicios homófobos”

12:49 h | Libros,Noticias | Txemav | Trackback

manifestacion por la familiaLa crítica a los prejuicios “homófobos y sexistas” y el rechazo a la discriminación “por razón de la orientación afectivo-sexual” forman parte de los contenidos de la nueva asignatura de educación para la ciudadanía.

Tras la polémica creada por las organizaciones educativas católicas y conservadoras por la inclusión del estudio de los “tipos de familia” en los primeros borradores de los reales decretos sobre esta materia, finalmente, en el definitivo el Ejecutivo ha optado por una fórmula suavizada: el estudio de “la familia en el marco de la Constitución española”. A pesar del cambio, esta nueva redacción seguiría incluyendo la enseñanza de que existen las familias formadas por matrimonios gays, monoparentales o por parejas de hecho.

Una vez oídas las opiniones de los expertos, se ve la relevancia que tenía que el Gobierno decidiera llamar a estas uniones exactamente igual que a las heterosexuales, matrimonios, para garantizar su igualdad de derechos, en este caso, a la hora de asegurar su enseñanza en el ámbito escolar. A esa igual denominación se opusieron el PP y la Iglesia frontalmente.

“No hay ninguna duda, los matrimonios homosexuales existen y son constitucionales, por lo que se incluyen en esas enseñanzas”, explica el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Madrid, Juan José Solozábal.

En la definición “la familia en el marco de la Constitución española” se deben incluir “todas las posibilidades que son lícitas constitucionalmente”.

Esta nueva asignatura se incluyó en la Ley Orgánica de Educación (LOE), es obligatoria y evaluable como la lengua o las matemáticas, fue aprobada el pasado abril y empezará a entrar en vigor el próximo curso. Sin embargo, la enseñanza de esta materia en ESO puede retrasarse un año más, según el calendario de implantación de la norma y, en primaria, hasta el curso 2009-2010.

La Constitución recoge, en el artículo 32, el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y añade que “la ley regulará las formas de matrimonio”, entre otras cosas. Aunque es altamente improbable que en 1978 los padres de la Constitución pensaran en la regulación de los matrimonios gays al elaborar ese artículo, sí es posible que su redacción ampare ahora esta nueva “forma” de matrimonio, según Solozábal. “La referencia a formas de matrimonio abre la posibilidad a este tipo concreto, dejando al legislador que establezca las condiciones del matrimonio, entre las que estaría también, por ejemplo, los lugares en los que se puede celebrar”.

De la misma opinión es el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, Javier Pérez Royo, quien considera que con la nueva redacción de este aspecto en el decreto “se deben incluir todos los matrimonios que están regulados por ley”. “Son uniones reconocidas en el derecho constitucional y, por lo tanto, pueden constituir una familia y, en algunas comunidades autónomas, adoptar hijos, y no se pueden dejar de enseñar”, añade Pérez Royo, y pone un ejemplo. “Es como si en una clase de derecho civil de la facultad al llegar a la explicación del matrimonio no se contara que está regulado el matrimonio homosexual. El derecho es independiente de la voluntad de cada uno”.

Parece claro, por tanto, que la nueva y definitiva redacción del decreto garantiza la enseñanza a los alumnos de ESO de la existencia no sólo de las familias constituidas por parejas gays, sino también las formadas por mujeres u hombres que han decidido tener o adoptar hijos ellos solos o las parejas de hecho que han formado una familia.

Tanto en los contenidos como en los objetivos y la evaluación de esta materia aparecen además referencias a la libertad de opción sexual. Por ejemplo, uno de los criterios de evaluación es identificar y rechazar las situaciones de discriminación, entre otras, “hacia personas de diferente orientación afectivo-sexual”. Los contenidos incluyen la crítica de prejuicios diversos, como los “homófobos y sexistas” y los objetivos, el rechazo a las discriminaciones por cuestiones como la orientación afectivo-sexual y por razón de sexo.

Con la creación de esta materia, la intención del Ejecutivo ha sido hacer hincapié en la enseñanza de valores constitucionales y democráticos, sin entrar (ya que se enseña sólo en dos cursos) en temas más concretos (como la educación vial), que se enseñan dentro de otras asignaturas. Tal y como dice el texto, se pretende que “la juventud aprenda a convivir en una sociedad plural y globalizada” y “fomentar la reflexión” de los alumnos sobre sus contenidos.

Éstos están divididos en cinco bloques o temas generales, que son: las destrezas en la exposición de opiniones y el análisis de las informaciones; las relaciones personales; los deberes y derechos ciudadanos; los valores democráticos actuales, y los compromisos como ciudadanos de un mundo globalizado.

Publicada en elpais.es